Si estás cerca de la hipocondría esto es para ti

La salud es ese bien tan importante que nos permite realizar cualquier cosa que se desee, es el patrimonio más importante para cualquier persona, de allí la necesidad de cuidarla y preservarla a lo largo de toda la vida. Para esto es esencial desarrollar y mantener los hábitos correctos, por ejemplo una alimentación balanceada y ejercicio físico regular.

Ahora bien, algunas personas tienen una marcada tendencia a preocuparse en exceso por su salud, al punto que con cualquier mínimo cambio o algún patrón diferente en el cuerpo, de inmediato se convencen y creen con firmeza de que algo está mal con su salud, esto es lo que se denomina como hipocondría.

¿Cómo actúa una persona hipocondríaca?

Por ejemplo, un dolor repentino, alguna mancha en la piel, una sensación fuera de lo habitual, es tomada de inmediato por una persona con hipocondría como la señal de que están padeciendo alguna enfermedad. Al notar algo diferente se preocupan en demasía y en la mayoría de los casos, todo está mejor de lo que creen y su salud no se encuentra en peligro.

¿Qué hacer para superar la hipocondría?

  1. “Esto también pasará”: Esta es una frase simplemente extraordinaria, un conjunto de palabras muy simples pero increíblemente poderosas, las cuales deberían ser como un conjuro para quienes sufren esta tendencia.
  2. Este enunciado invita al análisis, pues nada es permanente y esta es la máxima en la que se debe confiar, lo más conveniente es esperar unos días continuando con las actividades y rutinas diarias habituales y tan solo aguardar y ver luego qué sucede.
  3. En la mayoría de los casos, con el pasar de las horas todo continúa igual, son muy pocas las ocasiones en las que los supuestos síntomas son la verdadera alarma de alguna patología o situación irregular.
  4. Resistir: Muchas personas comienzan a buscar información e investigar en libros y especialmente en internet posibles causas, hasta intentan conseguir un diagnóstico, el cual solo puede ser dado por un profesional, lo mejor es abstenerse a este patrón.
  5. Reflexionar: Resulta muy beneficioso pensar y ser conscientes, separar la ansiedad o el miedo y así poder analizar de forma objetiva la supuesta gravedad o riesgo, pues con los temores la percepción es totalmente diferente. En otras oportunidades esto ayudará a recordar que antes se tuvo el mismo miedo pero no sucedió algo grave o lamentable.

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